El último sábado Agosto, como despedida a la temporada estival, tiene lugar en la playa el mítico concierto de la orquesta sinfónica del Mediterráneo, un concierto de luz y color, en la que además de la música los asistentes pueden disfrutar de un apartado pirotécnico secuenciado a ritmo de violines y violas, con temática diferente va reinventándose año tras año en conciertos que van desde operas y zarzuelas hasta musicales fastuosos o fusiones con el flamenco. Este evento que nació durante el 750 aniversario de la carta pobla, hoy se ha convertido en una cita imprescindible para los amantes de la música clásica.







